“Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; Sean juzgadas las naciones delante de ti”. Salmo 9:19.
¿Es que es necesario que alguien le diga a Dios que debe levantarse?
No, no es necesario.
Esto es una expresión conjunta a un hecho concreto.
Y el hecho concreto es que, cuando el hombre excede sus posibilidades y llega a creer que es inmune o todopoderoso, se levanta el Dios de justicia y pasa a demostrarle con total y absoluta claridad y nitidez que solamente hay un Todopoderoso en el planeta y ese no es el hombre de carne y hueso, precisamente.
La vanidad podrá rendir alguna clase de rédito en el marco de los rudimentos sociales humanos de las naciones, pero no tiene incidencia alguna dentro del ámbito espiritual.
Allí es Dios quien prevalece y tal como lo señala aquí el salmista, las naciones deben sí o sí comparecer ante él más tarde o más temprano.
Amén
Dios Te Bendiga.
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