“… Digan que los discípulos de Jesús vinieron por la noche y que, mientras ustedes dormían, se robaron el cuerpo”. Mateo 28:13 NVI
Los soldados que guardaban el sepulcro estaban atónitos.
Debían informar sobre lo sucedido.
El miedo los sobrecogía porque podían pagar con sus vidas el hecho de perder el cuerpo de Jesús.
El asunto radicaba en que Jesús había sido crucificado por declararse el Hijo de Dios.
Los religiosos de su época encontraban una blasfemia esta declaración.
Usando distintas maniobras engañosas, acusaron a Jesús ante los líderes políticos (Pilato y Herodes) y lograron su crucifixión.
Pero…
¿Qué pasaba si Jesús resucitaba?
Por una parte significaba que Jesús era verdaderamente el Mesías esperado y la gente consideraría en forma más sería sus enseñanzas e incluso intentarían ponerlas en práctica.
Había que evitar de cualquier forma que la información se propagara.
Los guardias entregaron la información necesaria a los jefes de los sacerdotes.
Ante lo grave de la noticia, decidieron desembolsar una onerosa cantidad de dinero para comprar el silencio de los guardias…
“… Digan que los discípulos de Jesús vinieron por la noche y que, mientras ustedes dormían, se robaron el cuerpo”. Mateo 28:13 NVI
Este plan ponía en riesgo a los guardias.
¿Cómo se quedarían dormidos si estaban de guardia?
El gobernador podía pedir la cabeza de estos hombres irresponsables.
Sin embargo…
En el acuerdo estaba el interceder frente a sus superiores y evitarles problemas.
Los guardias recibieron el dinero y comenzaron a difundir esta versión, hasta el día de hoy en algunos lugares.
El argumento entregado no es muy convincente, ya que si estaban dormidos no podrían haber visto a los discípulos llevarse el cuerpo y por otro lado tendrían que haber estado dormidos muy profundamente como para no haber escuchado el movimiento de la piedra que estaba a la entrada, lo que haría indefendible su irresponsabilidad.
La noticia que más se propagó fue la de resurrección de Jesús.
No sólo por las mujeres que estuvieron ante la tumba sino que por cientos de personas que vieron a Jesús resucitado, en un período cercano a los 40 días.
Uno tras otro se sumaban testigos de un hecho que se comunicaba con rapidez.
Jesús había resucitado.
A pesar de las mentiras levantadas para acallar esta realidad.
A pesar del dinero invertido para silenciar a la guardia.
Dos mandatos surgieron frente al sepulcro vacío.
El primero de ellos dirigido por un grupo de pescadores pobres y gente sencilla, el otro dirigido por el poder religioso y político de un imperio… “Jesús ha resucitado” y “Digan que robaron su cuerpo”.
Cada persona deberá tomar una decisión en su corazón sobre cual versión creerá.
El testimonio de miles de personas que han creído y dado sus vidas a través de la historia nos plantea que Jesús ha resucitado en sus corazones dando esperanza y perdón a sus corazones.
Solo se necesita humildad y fe para aceptarlo.
Amén.
Dios Te Bendiga.
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